domingo, 21 de abril de 2013

Los matones de la Unión Europea llegan a España dispuestos a cobrar

radio-programa




En el programa número 73 de El Mundo Today, hablamos de los matones de la UE y de una historia que dice Rajoy que, si le sale, nos saca de esta. También entrevistamos a un cirujano que opera a una tía en bolas y a un conductor del metro de Madrid que no se atreve a avanzar porque el túnel está muy oscuro









Vía El Mundo Today

Imágenes insólitas de la semana, Abril 21, 2013

1) Mona Lisa tostada Un retrato de Mona Lisa hecho de 700 piezas de pan se exhibió en el centro comercial en la municipalidad de Tianjin, China. ¡Ups! Creo que ya me dio hambre. (The Telegraph) 2) Ingeniosa forma de hurtar Ni más ni menos que fórceps, eso es lo que utiliza este hombre para [...]



Vía Curiosidades

¿Por qué las mujeres eran mejores operadores de teléfono? (comparado con un adolescente)

centralitaHace un tiempo os hablaba de que las mujeres sabían captar mejor el pulso emocional de las comunicaciones en Morse durante la Segunda Guerra Mundial. En esta misma línea, las mujeres, por allá 1877, se descubrieron como operadores de teléfono mucho más competentes que los hombres.


De hecho, la imagen cinematográfica de una mujer en mitad de una centralita de teléfonos, conectando clavijas y accionando conmutadores, no es nada fortuita: realmente eran mujeres en la mayoría de los casos, y lo eran por su especial y presunta pericia (aunque también porque resultaban más baratas).


Al principio, este trabajo no revestía mayor dificultad: apenas dos docenas de clientes eran los que usaban el servicio de telefonía en 1878, entre los que se encontraban la comisaría de policía de New Haven, Connecticut, la primera “centralita” del mundo.


El número de teléfono, para facilitar la localización de los nuevos suscriptores, llegó a finales de 1879 en Lowell, Massachusetts: cuatro operadores llevaban las conexiones de 200 suscriptores. Era la primera vez que se llevaban a cabo un listado alfabético de personas que podían llamarse a distancia. La idea se implantó progresivamente en muchas otras centralitas del país.



centralita 2Poco después, las guías de teléfonos se convirtieron en mamotretos de la identificación de la población humana: la guía de Londres tenía tres tomos, por ejemplo, y la de Chicago ocupaba un volumen de 2.600 páginas.


(Hasta 2010, las compañías telefónicas estadounidenses no retiraron definitivamente las guías telefónicas: en Nueva York se calcula que el fin del suministro automático de guías de teléfonos supuso un ahorro de 5.000 toneladas de papel: ahora ya no es necesario memorizar el teléfono de nadie, basta con buscar su nombre en Internet o en la memoria de nuestro teléfono).


James Gleick, en su libro La información, introduce el tema del sexo de los operadores telefónicos:


Los primeros operadores telefónicos fueron chicos adolescentes, contratados a bajo precio entre los repartidores de telégrafos, pero las centrales de todo el país enseguida descubrieron que los chicos eran poco serios, les gustaba demasiado hacer el payaso y gastar bromas, y era más habitual encontrarlos peleándose en el suelo que sentados en su banqueta realizando el trabajo preciso y repetitivo propio del operador de una centralita. Había una nueva mano de obra barata disponible, y ya en 1881 casi todos los operadores telefónicos eran mujeres. En Cincinnati, por ejemplo, W. H. Echert comunicaba que había contratado a sesenta y seis “señoritas” que eran “muy superiores” a los chicos: “Son más constantes, no beben cerveza y están siempre disponibles.” No le hacía falta añadir que podía pagar a las mujeres tan poco dinero como a un adolescente o menos.

Irónicamente, las centralitas de telefonía fueron, junto a otra tecnología emergente (la máquina de escribir), un gran impulsor laboral de la mujer, aunque ambos empleos estuvieran muy mal pagados.


Con todo, el aumento progresivo de suscriptores finalmente ni siquiera era asumible por las mujeres, y la conmutación dejó de ser manual para convertirse en automática. Hasta que llegó ese momento, la sociedad encontró múltiples maneras de enfatizar el trabajo femenino en las centralitas (incluso exagerándolo hasta niveles que rozaban el absurdo):


El trabajo en sí era todo un reto y no tardaría en requerir una instrucción. Las operadoras tenía que ser rápidas a la hora de distinguir las numerosas voces y acentos diferentes, tenían que mantener el equilibrio cortés ante la impaciencia y falta de educación, al tiempo que debían realizar largas horas de ejercicio atlético con la parte superior del cuerpo, llevando unos cascos auriculares a modo de arnés. Algunos hombres pensaban que era bueno para ellas. “El acto de levantar los brazos por encima de la cabeza y a derecha e izquierda, les desarrolla el pecho y los brazos”, decía la Every Woman´s Encyclopaedia, “y convierte a las chicas delgadas y esmirriadas en mujeres fuertes. No hay chicas con pinta de anémicas o enfermizas en las salas de operadoras”.











Vía Xatakaciencia

sábado, 20 de abril de 2013

[Vídeo] Escurrir una toalla en el espacio es francamente difícil

ISSUn nuevo vídeo del intrépido y entretenido Chris Hadfield desde la Estación Espacial Internacional mostrándonos su vida cotidiana. El otro día, por ejemplo, nos mostraba lo difícil que es llorar en gravedad cero.


Hoy nos muestra lo difícil que es escurrir una toalla. Hadfield libera una toallita de una cajita con el logo de la NASA y la empapa con agua potable de una bolsita, la que utilizan los astronautas para beber, y…














Vía Xatakaciencia

Reportera vestida de novia da su nota sobre el temblor en Sichuan China

Hace unas horas se produjo un fuerte sismo de magnitud 6.6, hay quien dicen que fue de 7.0 grados en la localidad de Sichuan en China, dejando mas de 150 muertos y unos 5000 heridos. Mientras tanto una reportera de un noticiero local se casaba, pero después del sismo tuvo que dar una nota con [...]



Vía Curiosidades

Mundo Loco: 5 noticias curiosas que no te contamos, Abril 20, 2013

1) Caracoles gigantes invaden Florida Esta semana una de tantas noticias curiosas fue la invasión de caracoles gigantes al estado de Florida. Pero no hay nada que temer, no se trata de caracoles ‘realmente gigantes’, bueno, pueden llegar al tamaño de una rata, eso sí, con un apetito voraz. Cada semana, en el condado de [...]



Vía Curiosidades

Diez cosas que probablemente no sabía la semana pasada

Repase algunas de las noticias más curiosas de la actualidad de esta semana que acaba con BBC Mundo.



Vía BBCMundo.com | Curiosidades

Planes de ocio si tienes un bebé

Previsión meteorológica en la gloria de mi madre

radio-eltiempo




En la previsión meteorológica del programa 72 de El Mundo Today, Ana Boyero nos cuenta qué fistro de tiempo hará esta semana en la gloria de mi madre:









Vía El Mundo Today

Los que vieron un átomo en el siglo XIX

Annie y CharlesEn el siglo XIX, antes de que cualquier científico lo consiguiera, dos personas afirmaron haber visto un átomo. Eran Annie Besant y Charles Leadbeater.


Bessant tenía poco de científica: de hecho, era clarividente y activista en el movimiento religioso teosofista. Leadbeater, por su parte, era predicador anglicano.


Fue Leadbeater el que escribió un libro en 1909 titulado Química oculta, donde describía exhaustivamente y con gran precisión el aspecto de átomos individuales de diversos elementos que se le aparecieron al propio autor y, más tarde, a Besant. Al parecer, para ver estos átomos no emplearon un microscopio sino el “tercer ojo” de la clarividencia.



átomosLas ilustraciones del átomos, a su vez, corrían a cargo de otro tipo que también era bastante extravagante: Curuppmullage Jinarajadasa, el joven compañero cingalés de Leadbeater, que asistía a las “sesiones espiritistas químicas” acompañado de un gatito blanco. Estas ilustraciones tenían un gran parecido a los organismos marinos especulares ilustrados por el biólogo alemán Ernst Haeckel, del que ya os había hablado en una ocasión.


Abunda en ello Hugh Aldersey-Williams en La tabla periódica:


Leadbeater y Besant pusieron en marcha su excéntrico proyecto atómico en 1895. Besant, recordando sus días de estudiante, afirmaba la importancia de la observación por encima de todo, y hacía gana de informar de manera neutra lo que afirmaban ver. Empezaron con un intento de observar con “una estructura demasiado compleja para describirla”. Leadbeater tuvo más suerte con el hidrógeno, que anunció que tenía un número de átomos menores “dispuestos según un plan definido”. Este, el más simple de los elementos, “se vio que consistía en seis pequeños cuerpos, contenidos dentro de una forma parecida a un huevo. Giraba con gran rapidez sobre su propio eje, vibrando al mismo tiempo, y los cuerpos internos efectuaban giros similares.” Se encontró que pesaba dieciocho anus, una unidad de medida inventada por los ocultistas, que la llamaron así por el nombre de la unidad indivisible que la materia en la metafísica jainista.

Obviamente, ninguno de los dos pudo ver átomos con el “tercer ojo”. Además, aunque se asociaron con científicos y registraran sus observaciones y medicas con enorme minuciosidad, incumplían una norma básica en la ciencia experimental: que alguien pudiera replicar sus resultados.


Michael McBride, un químico de la Universidad de Yale, consideró de nuevo los datos de la pareja y los sometió a un análisis estadístico. Encontró que la coincidencia entre sus cifras para los pesos atómicos relativos de los elementos y las que la ciencia acepta no era sólo estrecha, sino que era demasiado exacta para ser cierta: cualquier procedimiento experimental genuino hubiera producido una mayor dispersión de los datos. Sin embargo, McBride exonera a Leadbeater y Besant de fraude. Cree que, por el contrario, una ilusión colectiva los llevó a asociar sus valores “observados” con los establecidos.











Vía Xatakaciencia