lunes, 6 de mayo de 2013

El paisaje de Doñana y Gibraltar de hace 30.000 años era parecido al actual


Hace entre 30.000 y 50.000 años, el paisaje de Gibraltar y del Parque Nacional de Doñana no era muy diferente al que hoy observamos, según ha revelado un estudio de la Universidad de Huelva en el que se han identificado las especies de plantas y animales que habitaron en una serie de cuevas de la zona.












Vía Muy Interesante

Pagar a alguien para que lleve a cabo un trabajo es más peligroso de lo que parece (y II)

dineroEn la anterior entrega de este artículo os explicaba que pagar a alguien para que lleve a cabo una tarea lleva aparejado un riesgo: que si posteriormente no recibe dinero por llevar a cabo dicha tarea, entonces no tendrá tanto interés en abordarla. Algo que no sucede con las personas que no reciben un pago por las mismas tareas.


Pero el experimento presentado era muy sencillo, y el mundo laboral parecía contradecir sus conclusiones, a todas luces precipitadas.


Bien, pudiera parecer que, en efecto, la motivación humana no es puramente aditiva, que hacer algo porque te interesa lo convierte en un tipo de actividad distinta a llevarla a cabo porque consigues una recompensa externa. Pero ¿eso puede extrapolarse a todas las actividades remuneradas?



Mucha gente trabaja en cosas que no le gustan, en actividades claramente desagradables o nada vocacionales. Y lo hace, indudablemente, por dinero. Pero el experimento anteriormente narrado mostraba que las motivaciones extrínsecas (como el salario) no son siempre la más efectivas, y que incrementarlas puede incluso hacer disminuir las motivaciones intrínsecas (la propia actividad es la recompensa, vocación, gusto por hacer algo bien, etc.).


sobornoPara corroborar esta idea, desde entonces se han realizado múltiples experimentos relacionados con los conflictos que se producen entre las motivaciones extrínsecas y las intrínsecas. Por ejemplo, en 1993, los realizados por el sociólogo Bruno Frey. O Michael Tomasello, director del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, que recientemente aportó pruebas experimentales de que este fenómeno tiene lugar incluso en niños de solo 14 meses de edad: cuando una recompensa extrínseca se vincula con una actividad que les gusta y luego se retira dicha recompensa.


Para aclarar un poco las cosas, en 1994, Judy Cameron y David Pierce, de la Universidad de Alberta, Canadá, analizaron los resultados de docenas de estudios que habían pagado a voluntarios para llevar a cabo varias tareas. El resultado de este metaanálisis negaba la conclusión del experimento que os contaba en la primera entrega de este artículo, lo cual hizo suspirar a los psicólogos.


El problema es que este metaanálisis comprobaba resultados de experimentos tanto de actividades que eran interesantes para los voluntarios como las que no lo eran. El efecto de desplazamiento intrínseco-extrínseco, al parecer, sólo parece producirse cuando la tarea realizada sí resulta interesante al sujeto.


Edward Deci y Richard Ryan repitieron el metaanálisis pero excluyeron los experimentos que proponían tareas aburridas. Y entonces sí que floreció el efecto de desplazamiento. En 2001, Cameron y Pierce repitieron el metaanálisis:


No obstante, estos investigadores permanecieron escépticos sobre el hecho de que el efecto de desplazamiento importara mucho en el mundo real; su objetivo eran las recompensas ofrecidas en instituciones, como las escuelas o los lugares de trabajo. A su juicio, este efecto parecía concentrado en áreas en las que la gente tenía un alto grado de libertad para elegir su actividad. Cameron y Pierce concluyeron, pues, que, aunque el efecto de desplazamiento existía, era menor. A fin de cuentas, ¿cuántos sitios hay en los que la libre elección de actividades importe a otra persona que no sea el propio individuo? En una época en la que nuestro tiempo libre y nuestros talentos son recursos que van de la mano, la respuesta es: “En todas partes”.

En otras palabras: si sois escritores y amáis lo que hacéis, no aspiréis a vivir de ello, o al menos que esa motivación no sea la rectora a la hora de darle a la tecla de vuestra Underwood. Es más peligroso de lo que parece. Y si no disponéis del suficiente tiempo para escribir una obra maestra, o vuestra obra es tan ambiciosa que requiere dedicación plena y sufragada durante los próximos años… en fin, quizá es mejor que os dediquéis a otra cosa. Si la idea no os convence, es que aún no habéis leído el libro Excedente cognitivo.












Vía Xatakaciencia

[Vídeo] El mejor video científico del 2012 según la revista 'Science'

Barcelona Supercomputing CenterLa prestigiosa revista de divulgación científica Science concedió el premio al mejor vídeo científico del año 2012 a una simulación del corazón realizado en el Barcelona Supercomputing Center (Centro Nacional de Supercomputación), el centro pionero de la supercomputación en España.


El título del vídeo es Alya Red: A computational heart (Alya roja: un corazón computacional. Lo podéis ver a continuación:




Vía | Youtube












Vía Xatakaciencia

Pagar a alguien para que lleve a cabo un trabajo es más peligroso de lo que parece (I)

librosComo escritor, a menudo me rodeo de otros escritores. Y ni os imagináis las ideas agoreras que escucho por ahí al respecto del oficio de escritor: que la piratería y la crisis han reducido los ingresos económicos de tal modo que los autores ya no encontrarán alicientes para escribir o profesionalizarse, que el arte se acabará algún día, que la calidad media de los textos ha descendido estrepitosamente… y cosas peores.


Estas ideas las tildo de agoreras porque me parecen excesivas. Primero porque el arte siempre ha existido, y la retribución por el mismo no. Podéis leer más sobre ello en Nos sobra más tiempo que nunca o por qué el arte no se acaba aunque el autor no cobre ni un céntimo por él.


Segundo porque, antes del advenimiento de la piratería o la crisis, la mayor parte de los autores no ganaban ni para pipas (la diferencia es que ahora los que ganaban mucho, también ganan menos). Y tercero: yo veo que la gente sigue escribiendo, componiendo, pintando y demás actividades relacionadas mucho más que antes por dos motivos: mostrar la obra es más barato que nunca, incluso resulta prácticamente gratis (y encima se pueden localizar nichos de público fiel al que le interese realmente lo que haces) y ahora, más que nunca, el tiempo libre de la mayoría de las personas no se invierte en actividades pasivas como el consumo de televisión (la actividad que más tiempo libre consumió en el siglo XX), sino en producir contenidos para los demás (desde un blog o un libro electrónico hasta un comentario en un blog, un vídeo de gatitos en Youtube… o la misma Wikipedia).



Dicho lo cual, cabe añadir algo más a toda la ecuación: la rentabilidad económica es empleada a menudo por los autores como el motivo poderoso que hará que decidan escribir e inviertan muchas horas en ello. El problema es que vivir de lo que uno escribe nunca ha sido posible, salvo por un pequeñísimo porcentaje de privilegiados (que generalmente escribían textos anodinos para masas homogéneas). Pero el quid de la cuestión que nunca se advierte es que el dinero, ganar dinero con tus obras, trabajar por dinero, no necesariamente provoca que uno produzca mejores resultados.


De hecho, no nos suelen pagar para que hagamos mejor nuestro trabajo, sino para que hagamos cosas que no nos apetecen hacer. El dinero no es una recompensa, es un incentivo.


dineroPara llegar a esta idea un tanto contraintuitiva (todos pensamos que si nos entregan dinero por algo, nos esforzaremos más y no menos), en 1970, el psicólogo de la Universidad de Rochester Edward Deci llevó a cabo un experimento que hoy ya es clásico. Solicitó a diferentes voluntarios que resolvieran un rompecabezas que requería de tiempo y esfuerzo.


A los voluntarios se les dejaba a solas en una sala durante unos minutos para que resolvieran el rompecabezas. A continuación, entraba el investigador y les comunicaba que ahora se tomarían un pequeño descanso, y que luego podrían volver a intentarlo. El investigador, entonces, abandonaba la sala. Y como podéis imaginar, la mayor parte de los voluntarios usaban su tiempo libre para avanzar un poco más en el rompecabezas.


Lo interesante del experimento es que a un grupo de voluntarios se le había prometido una recompensa económica si resolvían correctamente el rompecabezas, y al otro, no.


Durante esos ocho minutos de descanso, algunos voluntarios podían dedicarse a hojear las revistas y otras distracciones que se habían dispuesto en la sala. Pero muchos de los voluntarios decidieron darle vueltas al rompecabezas. La lógica popular diría: dedicaron más de ese tiempo libre al rompecabezas los voluntarios que tuvieran algo que ganar, es decir, los que podían recibir una recompensa económica a cambio de la resolución del rompecabezas.


Y fue así: quienes cobraban, quienes abordaban el rompecabezas como una posible fuente de ingresos, experimentaron, de media, durante un minuto más del tiempo de descanso que quienes no recibían recompensa.


Sin embargo, Deci llevó a cabo otra sesión más adelante, donde se les proporcionó a los voluntarios unas instrucciones idénticas. Y aquí llegó la sorpresa, tal y como explica Clay Shirky en su libro Excedente cognitivo:


quienes habían cobrado en la sesión previa mostraron claramente menos interés en las formas durante la pausa que en la sesión en la que se les pagó; su tiempo medio descendió en dos minutos (que es lo mismo que decir que se redujo el doble), cuando se eliminó el pago, respecto a lo que había aumentado cuando se añadió dicha retribución por primera vez. Aunque en la primera sesión jugaron con el rompecabezas voluntariamente, el recuerdo de haber sido pagado antes era suficiente para que disminuyeran su interés cuando se les volvía a dar la oportunidad de experimentar con el rompecabezas por su cuenta.

Bien, pensaréis, esto es sólo un simple experimento, y el mundo real es mucho más complejo. Y tenéis toda la razón. Pero en la segunda entrega de este artículo abordaremos los experimentos que se llevaron a cabo a raíz de estos extraños resultados, y quizá cambiaréis de parecer.












Vía Xatakaciencia

Hacienda anima a marcar la casilla del Gobierno en la Declaración de la Renta

radio-programa




En la edición número 75 de El Mundo Today, seguimos de cerca el robo del plasma de Mariano Rajoy, perpetrado por dos atracadores rumanos. También acudimos al castillo de María Dolores de Cospedal, frente al cual unos ciudadanos pretenden hacer un escrache, y hablamos del nuevo timbre gigante que el Ayuntamiento de Madrid acaba de instalar en la Puerta de Alcalá.









Vía El Mundo Today

La gravedad también afecta a la antimateria


Científicos de la colaboración ALPHA del CERN han presentado la primera evidencia directa de cómo los átomos de antimateria interactúan con la gravedad. El estudio, que publica Nature Communications, se ha centrado en medir la masa gravitacional del antihidrógeno, el átomo de antimateria neutra más simple.












Vía Muy Interesante

¿Puede eliminarse el mal olor del queso?

No puede eliminarse, ya que es un elemento indisociable de la personalidad de cada variedad. El olor del queso es producto de la fermentación de la leche, que es un proceso de putrefacción controlada y limitada. Durante el mismo, las levaduras y las bacterias descomponen las grasas y las proteínas en moléculas de menor tamaño, muy olorosas y de intenso sabor.









Vía Muy Interesante

Tres cosas que cambian en tu cerebro cuando meditas


Cuando meditamos aumenta de manera notable la actividad neuronal en áreas del cerebro implicadas en la empatía, es decir, en la capacidad de ponernos en el lugar de los demás y. Concretamente, científicos de la Universidad de Emory usaron resonancia magnética para estudiar el cerebro de personas que meditaban y comprobaron que, en comparación con quienes no lo hacían, tenían más activas las neuronas de la corteza dorsomedial prefrontal y el giro frontal inferior, dos estructuras que participan en el reconocimiento del estado emocional de las personas que nos rodean.












Vía Muy Interesante