domingo, 12 de octubre de 2014

¿Por qué las ciencias sociales no nos explican por qué hacemos lo que hacemos?

Big BangLos fenómenos sociológicos son fruto de micromotivos que, concatenados, producen macromotivos. Otorgar mayor importancia a un micromotivo sobre otro es dotar a ese micromotivo el estatus de Big Bang. Y Big Bang solo hubo uno, y se produjo hace 13.810 millones de años, aproximadamente. A partir de ahí, todos los micromotivos preceden a otro micromotivo, y antecede a otro tanto.


Jurídicamente, es importante centrarse en que el micromotivo que causó el homicidio fue exactamente el correspondiente al homicida apretando el gatillo de su pistola, en aras de administrar armónicamente una sociedad. Pero el micromotivo psicológico, sociológico y filosófico del homicidio no puede detenerse en ese punto, sino retrotraerse a micromotivos que sean sujetos del análisis de tales materias: infructuoso resulta analizar las razones que impulsan a un dedo para apretar un gatillo, porque tales razones son meramente biomecánicas.


Al tratar de resolver lo que en ciencias sociales se catalogaría de problema espinoso, pues, no podemos dar luz a la naturaleza humana en sí misma, y ninguna descripción de la naturaleza humana estaría completa sin incorporar principios generales de Darwin, los reflejos de Pavlov, el desarrollo de Piaget, la creación de lazos afectivos de Lorenz, la cultura de Boas y un largo etcétera, una imbricada cadena que nadie sabe dónde empieza ni dónde acaba.


No se trata de recurrir al mantra “nadie sabe nada” para quedar siempre por encima de cualquier argumento, propio del one-upmanship, sino de no caer en la tentación de proponer una respuesta demasiado facilona, a lo Pablo Coelho, que tropieza en el pensamiento desiderativo, teleológico y antropomórfico a la pregunta de las preguntas: ¿por qué hacemos lo que hacemos?


Por esa razón, las ciencias sociales progresan tan lentamente, y en ocasiones disponen de corrientes contradictorias que se perpetúan durante décadas. Comparémoslo, por ejemplo, con las ciencias médicas, que no sólo avanzan en una década, sino incluso en un lustro.


El progreso de una disciplina científica puede medirse por lo rápidamente que sus fundadores son olvidados, como señala Edward O. Wilson en su libro Consilience. Por el contrario, las ciencias sociales dependen demasiado de los maestros originales. Pero ésta es la gran paradoja de las ciencias sociales: que son más difíciles pero parecen más fáciles que la física o la química. Como dice Edward O. Wilson, esta familiaridad confiere comodidad, y la comodidad engendra descuido y error.


La mayoría de personas cree saber cómo piensa, también como piensan los demás, e incluso cómo evolucionan las instituciones. Pero se equivocan. Su conocimiento se basa en la psicología popular o casera, la comprensión de la naturaleza humana mediante el sentido común (que Einstein definía como todo lo que se ha aprendido hasta los dieciocho años), atravesada por conceptos erróneos y sólo algo más avanzados que las ideas que emplearon ya los filósofos griegos.

Un ejemplo práctico: la delgadez


Bathroomscales 4Ante la pregunta de por qué hay tantas mujeres, y muchos hombres, que aspiran a estar delgados, casi cualquier persona, incluso la menos versada en sociología, señalará un claro culpable: los medios de comunicación, que normalizan la delgadez extrema, rozando la anorexia, y manipulan a la gente para que aspire a ser como ella determina.


Esta idea podría tener parte de verdad, pero resulta demasiado simple para explicar la complejidad de los actos humanos (sin contar con la contradicción de que, actualmente, la obesidad es una epidemia en los países desarrollados, lo cual contradice la aparente capacidad de persuasión de los medios de comunicación respecto a la delgadez). Los motivos que empujan a la gente a ser delgada o encontrar deseable la delgadez forma parte de una inextricable telaraña de micromotivos derivados de la psicología, la sociología e incluso la biología o la genética.


Incluso de la economía. La delgadez, en este universo de interacciones, ya no sería una cuestión de belleza, sino de estatus o pertenencia a una clase social. Como vestir con determinada marca (o tunear el uniforme del colegio en aras de pertenecer a un clan superior). La obesidad está frecuentemente asociada a un estatus socioeconómico bajo. Así que no importa que la delgadez extrema no atraiga sexualmente a los hombres, ni que la falta de curvas induzcan la idea de escasa fertilidad. El mensaje que transmite la delgadez extrema es: tengo más tiempo y recursos que tú, y en consecuencia soy de una clase superior a la tuya.


En otra palabras, no importa que un Porsche sea pequeño, incómodo y exageradamente caro, lo que importa es el mensaje que transmite sobre la persona que lo conduce. De igual modo, la delgadez es la otrora blancura de piel, que distinguía a la aristocracia de las personas sometidas a largas jornadas de trabajo bajo el sol. La sangre azul era solo una metáfora de la retícula de venas que se apreciaba bajo una piel blanca e inmaculada. Ahora, el estatus está aparejado a la piel bronceada: tengo tiempo para estar bajo el sol, ergo tengo más tiempo y recursos que tú.


Todos estos mensajes pueden ser más o menos inteligibles u obvios, y, a su vez, se ven continuamente mediatizados por los personajes más influyentes de nuestro entorno. Son los demás los que nos informan sobre la escasez o la complejidad de un producto; el precio solo es un signo más, y muchas veces solo es un efecto colateral. Así como el precio desorbitado de un club de golf no nos informa apenas de la calidad de sus instalaciones, sino del tipo de gente que puede acceder a su exclusiva membresía, la delgadez tampoco informa acerca de la calidad de los genes o del rango de belleza, sino del estatus social. Lo que, en resumidas cuentas, reflejará el grado de aceptación del que disfrutaremos por parte de los demás.


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Vía Xatakaciencia

¿Existe el alma? Un físco explica por qué su existencia es posible

Henry P. Stapp es un físico teórico en la Universidad de California-Berkley quien trabajó con algunos de los padres fundadores de la mecánica cuántica, él no busca probar que el alma exista, pero dice que su existencia encaja en las leyes de la física. No es correcto decir que creer en el alma no es científico, de acuerdo con Stapp. Aquí la palabra “alma” se refiere a una personalidad independiente del cerebro o del resto del cuerpo humano que puede sobrevivir más allá de la muerte.






Vía Noticias de Ecoportal

sábado, 11 de octubre de 2014

El cañón que dispara (y fabrica) aviones de papel


El Papierflieger-Maschinenpistole es un imponente cañón que dobla hojas de papel automáticamente para darles forma de avión, como un adicto a la papiroflexia puesto hasta arriba de cafeína, y los lanza al aire. Está construido con material de ferretería, un destornillado eléctrico y piezas fabricadas con una impresora 3D.


El creador de semejante engendro es Dieter Michael Corona, autor de papierfliegerei.de y de este canal de YouTube. La buena noticia es que pretende pedirá ayuda mediante crowdfunding para fabricar este cañón en serie.


Vía | The Awesomer


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Vía Xatakaciencia

Tabla de propagación de enfermedades infecciosas (incluida el ébola)

Ebola Compared To Other Diseases 625x385Desde el Washington Post nos han ofrecido esta ilustrativa tabla de la difusión de enfermedades infecciosas a fin de que calculemos los riesgos con un poco más de estadística y un poco menos de paranoia.


En la tabla, obviamente, aparece el ébola, pero también algunas comunes como la gripe. En la tabla se usa una población de 100 individuos: en naranja oscuro cuando se infectan, en negro si fallecen y en naranja claro si se recuperan. La enfermedad que más rápidamente infecta es la gripe, y después viene el sarampión... pero el ébola tiene una capacidad de difusión muy lenta en comparación. Sin embargo, a diferencia de otras enfermedades, el ébola es más letal.


Vía | Microsiervos


En Xataka Ciencia | Todo lo que necesitas saber sobre el ébola y su contagio en 10 puntos


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Vía Xatakaciencia

Día de la Hispanidad: el genocidio de los pueblos indígenas de América continúa

Con motivo del Día de la Hispanidad que se celebra el próximo domingo 12 de octubre, Survival International* desvela casos actuales y recientes de pueblos indígenas que se enfrentan a una violencia genocida por parte de foráneos que se adentran en sus tierras.






Vía Noticias de Ecoportal

El Nobel de la Paz 2014, para Malala y Kailash Satyarthi

El Comité Nobel Noruego reconoce a los activistas paquistaní e indio por su lucha a favor de la educación infantil.






Vía Noticias de Ecoportal

Juntos podremos salvar el planeta

Lego acaba de anunciar que no va a renovar su contrato con Shell. Esta victoria ha sido posible gracias a la firma de más de un millón de personas que pidieron a Lego que dejase de ayudar a Shell a lavar su imagen. Shell quería esconder el riesgo que su búsqueda de petróleo supone para los últimos lugares vírgenes del planeta, pero la presión de la gente lo ha evitado.






Vía Noticias de Ecoportal

Ser vegano no es lo que usted piensa

Detrás de un vocablo que sugiere excentricidad, hay una filosofía de vida absolutamente normal. Comprenderla y respetarla es muy sencillo.






Vía Noticias de Ecoportal

Krumbach y sus inusuales paradas de autobús

En algún lugar de Austria se encuentra un pequeño pueblito llamado Krumbach, y ahora está dando de qué hablar pues ha tomado una medida para impulsar el turismo, ¿qué cosa? Paradas de autobús originales. Arquitectos de Rusia, Chile, China, Noruega, España, Bélgica y Japón fueron invitados para diseñar las paradas de autobús y estos fueron […]



Vía Curiosidades

El alcance de los estornudos y toses es mucho mayor que lo creído

800px Sneeze 1Una escena que a veces viene a mi cabeza cuando estornudo es la de El chip prodigioso (Innerspace), cuando el protagonista debe propiciarse el estornudo a fin de sacar de su cuerpo el nanocápsula pilotada por Tuck Pendelton justo antes de que muera de asfixia. En esa escena, se determina que la mejor forma de sacar la cápsula es a través del estornudo porque el estornudo humano va a 160 km por hora.


Ahora, un nuevo estudio muestra que las toses y los estornudos llevan asociadas nubes de gas que mantienen flotando a las gotitas potencialmente infecciosas expulsadas hasta distancias mucho mayores que las previamente estimadas.


Y es que, a pesar de que veamos las gotitas del estornudo o la tos como una nube próxima al que la produce, éstos llegan mucho más lejos.


Las gotitas más pequeñas que se desprenden de una tos o un estornudo pueden viajar entre 5 y 200 veces más lejos de hasta donde llegarían si tales gotas se movieran simplemente como conjuntos de partículas desconectadas entre sí, tal y como ha descubierto Eline Dehandschoewercker, de la Escuela Superior de Física y de Química Industriales de París y John W. M. Bush y Lydia Bourouiba, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Cambridge.


El hallazgo se ha realizado con filmaciones de alta velocidad de toses y estornudos, así como simulaciones de laboratorio.


Como podemos ver en una secuencia de la película contagio, en la que un infectado tose en una sala de cine y las gotitas viajan por toda la sala, en la vida real ocurriría lo mismo, y además estas gotitas, suspendidas con la ayuda de pequeñas nubes de gas, harían de los sistemas de ventilación medios de transmisión de infecciones mucho más eficaces.


También las otas más grandes viajan más que las pequeñas: las gotitas de 100 micrómetros de diámetro viajan 5 veces más lejos que lo previamente estimado, mientras que las gotitas de 10 micrómetros de diámetro viajan 200 veces más lejos.


Vía | Noticias de la ciencia


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Vía Xatakaciencia