lunes, 29 de diciembre de 2014

Twitter, la nueva herramienta de planeamiento urbanístico de las ciudades


Las redes sociales han tomado un papel clave en la vida cotidiana, en ellas los usuarios comparten todas sus hazañas, desde lo que comen hasta lo que están viendo por la tele, pasando por las fotos de sus viajes y salidas.





















Vía Muy Interesante

El árbol del viento. Turbinas silenciosas para ciudades

Tres años de investigación han sido necesarios para que un equipo de ingenieros franceses diseñen su interpretación de la energía eólica para ciudades. El árbol del viento tiene casi 8 metros de altura, y sus ramas adornan la ciudad de Pleumeur-Bodou en Bretaña, en el noroeste de Francia.






Vía Noticias de Ecoportal

Cometa Lovejoy celebra las fiestas en el cielo

El cometa 2014 Q2 Lovejoy descubierto tan solo en agosto, está haciendo su paso cerca de la estrella Rigel de Orión






Vía Noticias de Ecoportal

El esqueleto humano tiene un origen evolutivo reciente


Comparado con el de otros homínidos, nuestro esqueleto es muy ligero. Ahora, un equipo de investigadores de distintas instituciones internacionales ha descubierto que este adoptó su actual configuración hace apenas 12.000 años.























Vía Muy Interesante

¡Peligro, corrimiento de tierras!


Hay corrimientos de tierra que sepultan localidades enteras. Esta clase de desastre natural no recibe tanta atención en los medios de comunicación como otros, pero es muy dañino y frecuente. ¿Qué los provoca y cómo pueden prevenirse?




















Vía Muy Interesante

Alimentando al uno por ciento

La incursión de un multimillonario informático en los agronegocios dibuja un inquietante cuadro sobre los actuales especuladores financieros del sector agrícola


Desde la crisis alimentaria global del 2008, ha habido una oleada masiva de inversiones del sector privado en la agricultura. El G8, el Banco Mundial y los inversionistas corporativos dicen que el hecho de que fluya más dinero a la agricultura significa más innovación, empleos y comida para un planeta hambriento. Pero al examinar las inversiones realizadas por uno de los jugadores del sector privado más activos en la fiebre global por allegarse tierras de cultivo, el multimillonario de India Chinnakannan Sivasankaran, emerge un cuadro perturbador.






Vía Noticias de Ecoportal

Ancianos de México mejoran su salud tras recibir un subsidio

Una investigación realizada en el estado mexicano de Yucatán revela que los ancianos que comenzaron a recibir una ayuda económica mejoraron su salud y su bienestar en apenas unos meses. Ante el aumento de la población de edad avanzada en todo el mundo, los investigadores creen que estos datos pueden servir para diseñar mejores políticas públicas.






Fuente: Noticias

Buscando vida en Marte gracias a Indiegogo


Explore Mars ha abierto una campaña de captación de fondos en Indiegogo para poner en marcha una misión de búsqueda de vida en Marte. La propuesta consiste en enviar un grupo de naves pequeñas robóticas a Marte que llegarían hasta allí adheridas a una próxima gran misión hasta allí.


Próximas a la superficie, las naves saltarían en diversos lugares para dividirse en dos partes. La primera parte quedaría sobre el suelo para servir de enlace de comunicación con la Tierra. La segunda, penetraría bajo el suelo para encontrar posibles microbios.


-

La noticia Buscando vida en Marte gracias a Indiegogo fue publicada originalmente en Xataka Ciencia por Sergio Parra .












Vía Xataka Ciencia

Buenos propósitos (fallidos) para el año nuevo: ponerse en forma

Man 461195 640Uno de los buenos propósitos más generalizados para el próximo año, que está a punto de empezar, es el de ponerse en forma, perder los kg de más, conseguir no boquear como un pez fuera del agua cada vez que se sube un tramo de escaleras. Sin embargo, este propósito resulta bastante fallido en términos generales.


Con todo, cada año volvemos a proponernos el mismo objetivo. La razón de esta terquedad es que hay una gran distancia en lo que haremos y en lo que creemos que haremos, como bien saben los dueños de los gimnasios. Por ello el negocio de las dietas resulta tan lucrativo.


Solo en Estados Unidos, el negocio de los gimnasios es tal que así: casi 33 millones de personas pagan unos 12.000 millones de dólares al año para hacer ejercicio. El dinero estaría bien invertido si los clientes mantuvieran su compromiso de acudir al gimnasio, pero no lo hacen.


Active 84646 640


Según Della Vigna y un colaborador de Berkeley, Ulrike Malmandier, tras analizarse los registros de tres gimnasios de Estados Unidos que detallaban la asistencia día a día de casi 8.000 miembros durante tres años, la mayoría de la gente había optado por un contrato anual o mensual, en vez de pagar por visita (normalmente pases de diez visitas).


La razón es que la gente confía demasiado es sí mismas: estadísticamente resultaría más económico pagar por cada visita que hacerlo en un pack anual o mensual, porque finalmente no se acuden tantas veces como se creía al gimnasio. Tal y como explica Joseph Hallinan en su libro Las trampas de la mente:


De hecho, Della Vigna y Malmendier vieron que los socios de un gimnasio van sólo la mitad, más o menos, de lo que esperaban, cuatro o cinco veces al mes, en lugar de las diez al mes que esperaban ir. Como consecuencia, pagan excesivamente por las visitas que hacen al gimnasio. De medio, DellaVigna y Malmendier hallaron que los socios pagaban 700 dólares de más cada uno.

Por esa razón, los gimnasios han diseñado sus contratos para aprovecharse del optimismo congénito de sus clientes. Así que adelante con vuestros buenos propósitos de Año Nuevo, pero cuidado con pecar de demasiado optimistas: probablemente ahorraréis dinero si empezáis por un plan poco ambicioso.


A menudo caemos en la autocomplacencia por costes iniciales que parecen bajos. Al fin y al cabo, hay una razón por la que las habitaciones del hotel en Las Vegas son baratas y por la cual los planes de telefonía móvil ofrecen minutos “gratis”: tanto los casinos como las compañías de teléfonos móviles saben que usted sobrestimará su autocontrol.

Imágenes | Pixabay


-

La noticia Buenos propósitos (fallidos) para el año nuevo: ponerse en forma fue publicada originalmente en Xataka Ciencia por Sergio Parra .












Vía Xataka Ciencia

domingo, 28 de diciembre de 2014

Las patadas al conocimiento científico de Goethe

A pesar de que la literatura de Goethe tuvo una gran influencia en la cultura de su tiempo, considerándose en Shakespeare alemán, y aún hoy se estudia en los institutos y facultades, el autor era profundamente mediocre en algunas áreas.


Como la mayoría de escritores de la historia, Goethe no solo era un ignorante en ciencia, sino que creía en supercherías surrealistas y desplegaba opiniones científicas a diestro y siniestro como si se creyera más listo que los científicos que su tiempo.


Por ejemplo, concibió una teoría de los colores inspirada en la ciencia, pero también en la poesía, para impugnar la propuesta por Isaac Newton. También sostenía que los matrimonios funcionan como las reacciones químicas. Tal y como lo explica Sam Kean en su libro La cuchara menguante:


Incluso la obra maestra de Goethe, Fausto, contiene una rancia especulación sobre la alquimia y, lo que es peor (la alquimia al menos es guay), incluye un vano diálogo socrático entre “neptúnicos” y “plutónicos” sobre cómo se forman las rocas. Los neptúnicos como Goethe pensaban que las rocas se formaban por la precipitación de minerales en el océano, el reino del dios Neptuno; se equivocaban. Los plutónicos, así llamados en honor al dios del inframundo, Plutón, y de cuya defensa se hace cargo en Fausto, en una indirecta poco sutil, el mismísimo Satán, argumentaban, correctamente, que los volcanes y el calor del interior de la Tierra forman la mayoría de las rocas. Como siempre, Goethe tomó partido por el bando perdedor porque estéticamente le placía.

Imagen | motograf1082620782_2ab2605fd8_o.jpg


-

La noticia Las patadas al conocimiento científico de Goethe fue publicada originalmente en Xataka Ciencia por Sergio Parra .












Vía Xataka Ciencia