Científicos de la Universidad Carlos III de Madrid y el CSIC han presentado un forma de analizar la vulnerabilidad de los teléfonos móviles frente a ataques cibernéticos. En concreto, los centrados en la obtención de claves de cifrado a través de las emisiones electromagnéticas de este tipo de dispositivos.
Refrescos o comida rápida, entre otros productos procesados y ultraprocesados, ponen en riesgo nuestra salud. Un equipo de investigadores de la Universidad de Barcelona ha analizado la publicidad de estos alimentos en cuatro canales generalistas y uno infantil. La peor parada es la cadena enfocada a niños y niñas: estos anuncios constituyen el 36,8% del total, duplicando a la media de los canales generalistas.
En la piel de vuestra cara, ya vive una gigantesca comunidad de ácaros. Son los llamados ácaros foliculares (Demodex folliculorum) y vive solo en los seres humanos.
Miden dos centésimas de centímetro, así que pueden encajar holgadamente en un folículo de vuestra piel. Están provistos de garras y una boca, con la que pueden atravesar las células de la piel. Pero no generan apenas excrementos, porque no tienen ano (y ni siquiera sabemos de qué se alimentan).
Demodex folliculorum
En realidad, hay dos especies de ácaros que viven en tu cara: Demodex folliculorum y D. brevis. Son artrópodos, el grupo que incluye animales con patas articuladas, como insectos y cangrejos. Siendo ácaros, sus parientes más cercanos son arañas y garrapatas.
Bajo el microscopio, se ven como si nadaran a través del petróleo. Las dos especies viven en lugares ligeramente diferentes. D. folliculorum reside en los poros y folículos pilosos, mientras que D. brevis prefiere establecerse más profundamente en las glándulas sebáceas.
En comparación con otras partes de tu cuerpo, tu cara tiene poros más grandes y glándulas sebáceas más numerosas, lo que puede explicar por qué los ácaros tienden a vivir allí. Pero también se han encontrado en otros lugares, incluidos el área genital y en los senos.
Eso sugiere que todos los tenemos, y probablemente en un número bastante elevado. Dicho de otra manera, puede haber alrededor de dos ácaros por pestaña. Las poblaciones pueden variar de persona a persona, por lo que unos tendrán muchos más que otros. También puedse tener más ácaros en un lado de la cara que en el otro. Sin embargo, no está claro qué obtienen los ácaros de nosotros. Para empezar, no estamos seguros de lo que comen.
Algunos piensan que comen las células muertas de la piel. Algunos piensan que están comiendo la grasa de la glándula sebácea. Thoemmes y sus colegas actualmente están examinando los microorganismos que viven en las entrañas de los ácaros. Eso podría ayudar a determinar su dieta.
Tampoco sabemos mucho sobre cómo se reproducen. Parece que salen de noche para aparearse y luego vuelven a sus poros. Lo único que sabemos es que ponen huevos, como podéis ver en el siguiente vídeo:
Los ácaros Demodex hembras ponen sus huevos alrededor del borde del poro en el que viven. Pero probablemente no sean muchos. Sus huevos son bastante grandes, de un tercio a la mitad del tamaño de su cuerpo, lo cual sería muy exigente a nivel metabólico.
Cuando un Demodex muere, su cuerpo se seca y todos los desechos acumulados se degradan en tu cara. Pero no hay que preocuparse, parece que estos ácaros no son dañinos. Con todo, si tenemos demasiado, entonces podemos sufrir rosácea (una enfermedad inflamatoria crónica de la piel): en lugar de 1 o 2 por centímetro cuadrado de piel, el número aumenta de 10 a 20. Pero eso no significa que los ácaros causen el problema: en un estudio publicado en 2012, se llegó a la conclusión de que la causa principal eran los cambios en la piel de las personas.
Y esto es solo la punta del iceberg. Nuestros cuerpos están llenos de microorganismos: constituyen el 90% de nuestras células. Porque, en puridad, tú no eres tú.
Si alguien perjudica a otros, los humanos tendemos a querer que se le castigue para que no se vuelva a repetir su mala acción. Un equipo de científicos ha analizado los orígenes de esta motivación en unos experimentos con niños y con chimpancés y concluye que tanto los grandes simios como los niños a partir de los seis años quieren ver cómo el otro recibe el castigo.
La FDA (Food and Drug Administration: Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos) ha anunciado medidas tajantes contra muchos productos homeopáticos porque, además de ineficaces, son perjudiciales.
Así Estados Unidos se suma a Reino Unido y otros países en su cerco hacia esta pseudociencia inventada hace cien años que no ha demostrado evidencia de ser mejor que cualquier placebo (y si lo demostrara, pondría en duda la física establecida más elemental).
FDA y homeopatía
La administración perseguirá así aquellos productos para el tratamiento de enfermedades graves, productos dirigidos a “poblaciones vulnerables” y terapias que se aplican por vía tópica o por vía oral. Según el comunicado de la FDA:
En los últimos años, hemos visto un gran repunte en los productos etiquetados como homeopáticos que se comercializan para una amplia gama de enfermedades y afecciones, desde el resfriado común hasta el cáncer. En muchos casos, las personas pueden depositar su confianza y dinero en terapias que pueden aportar poco o ningún beneficio en la lucha contra dolencias graves o, lo que es peor, pueden causar daños importantes e incluso irreparables porque los productos están fabricados de manera deficiente o contienen ingredientes activos que no se prueban o divulgan adecuadamente a los pacientes.
Recientemente, el National Health Service del Reino Unidotambién publicaba un documento en el que solicitaba a sus médicos no prescribir numerosos productos, entre ellos homeopatía.
La propuesta basaba su decisión en un informe realizado en 2010 por el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes, que concluía que “el uso de la homeopatía no está basado en evidencia y el beneficio se debe al efecto placebo”.
En España, el Sistema Nacional de Salud no cubre las prescripciones de homeopatía, ya que se exige que los tratamientos a financiar cuenten con evidencia científica.
La homeopatía fue inventada (o sacada de la chistera) por el médico alemán Samuel Hahnemann en el siglo XVIII. Actualmente, sus basamentos no solo son un disparate desde el punto de vista de la física y la medicina, sino que, de probarse que funciona, deberían reescribirse varias décadas de conocimiento científico acumulado. Eso merecería un premio Nobel, como mínimo. O dos.
Finalmente, el consumo de homeopatía es libre. Lo que se trata de lograr con estas medidas es que la homeopatía no se cuele en los dispensarios médicos como si fuera un producto probado más, cuando no lo es (lo que obliga al consumidor a informarse acerca de lo que está tomando para descubrir si se trata o no de una estafa).
Con todo, no deja de ser irónico que la homeopatía se haya puesto de moda, como el rechazo a la vacunación: el posmodernismo cool o el relativimos cultural actual, cuando discrepa de cualquier progreso tecnológico o científico, parece no preferir mejorarlo, sino retrotraerse a la Edad Media.
Una región del cerebro que se extiende por los dos hemisferios, el planum temporale, es mayor en el izquierdo que en el derecho. El hallazgo se vinculó en la década de 1960 con la localización del procesamiento del lenguaje en el hemisferio izquierdo, pero hoy investigadores europeos muestran que esta asimetría no es un marcador de la lateralización del lenguaje.
Un equipo internacional de expertos ha identificado a la proteína MCJ como una posible diana terapéutica en pacientes con fallo hepático fulminante por ingesta de paracetamol en altas dosis. El trabajo, publicado en Nature Communications, sostiene que el tratamiento actual con antioxidante N-acetilcisteína solo es eficaz si se administra en las ocho horas siguientes a la ingestión.
En las personas que sufren síndrome de Marfan se desaconseja realizar una actividad física regular. Ahora un estudio realizado en Cataluña analiza el impacto del ejercicio físico en la evolución de esta enfermedad rara del tejido conectivo en ratones. Los resultados revelan que el ejercicio físico moderado reduce la progresión del aneurisma de la aorta, uno de sus síntomas más graves.
Los resultados correlacionan una vida de la que se dispone de poco control con la angustia y la depresión.
Puntuación de control
Según la escala mencionada, si la puntuación obtenida se acerca al extremo interno de la escala, el sujeto sentirá que controla su vida; si la puntuación se aproxima al extremo externo, entonces el sujeto sentirá que su vida es controlada por alguien o algo exterior a él.
Diversos estudios señalan que cuando más próximo al exremo interno de la escala nos encontremos, menos probable es que nos deprimamos o angustiemos.
Una de las razones de que, de hecho, cada vez haya más jóvenes deprimidos quizá sea la falta de control de sus vidas, que ha sido evidenciada por los resultados obtenidos con la Escala de Rotter a lo largo de un período de 43 años (1960-2002), pues las puntuaciones se habían desplazado significativamente del extremo interno al externo. Como explica Andrew J. Smart en su libro El arte y la ciencia de no hacer nada:
El desplazamiento había sido tan marcado que la puntuación obtenida por un joven promedio en 2002 era más externa (el joven consideraba que su vida estaba bajo el control de fuerzas externas) que la obtenida por el 80 por 100 de los jóvenes de la década de 1960.
Como si fuera un guiño a Mad Max: Más allá de la cúpula del trueno y los cerdos de los que negociudad provee de metano a los usuarios, el 50 % de todo el metano que se produce en España tiene su origen en las granjas.
Y hay que recordar que el maetano es un gas con un efecto invernadero 23 veces mayor que el del CO2.
Metano
La mitad de las emisiones antropogénicas de metano en España es producida por los animales de granja, y son los rumiantes los principales contribuidores, según un nuevo estudio realizado por investigadores de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas de la UPM y que ha sido publicado en Journal of Animal Physiology and Animal Nutrition.
Parte del problema radica en el tipo de alimentación de estos rumiantes, condicionada por los aportes de fibra y proteína en su dieta. Si se modificara, quizá se reducirían las emisiones, tal y como señala una de las autoras del estudio, María Dolores Carro:
El trabajo que hemos llevado a cabo pretende medir 'in vitro' cómo contribuye la dieta de los rumiantes, especialmente su contenido en proteína, a la liberación de metano a la atmósfera y hasta qué punto esa contribución se puede disminuir haciendo cambios en la dieta sin perjudicar el bienestar y producción de los animales.
Los resultados del trabajo indican la conveniencia de intentar minimizar los contenidos de proteína de las dietas de los rumiantes.
Imagen | Roberto Latxaga