lunes, 30 de marzo de 2020

Cómo pasar de comer plantas c3 a c4 nos permitió expandirnos y prosperar como especie (y tener un cerebro mayor)

Cómo pasar de comer plantas c3 a c4 nos permitió expandirnos y prosperar como especie (y tener un cerebro mayor)

Si uno piensa en C4 le viene enseguida a la cabeza un poderoso explosivo plástico (y si es un friqui, quizás el Nakatomi Plaza de La jungla de Cristal). Sin embargo, las C4 también son un tipo de planta. Y las C3.

Esta diferenciación se establece a nivel físico. Más concretamente a la composición molecular de las plantas, y a unos elementos químicos específicos que existen en formas sutilmente distintas: los isótopos.

Isótopos botánicos

Algunos de estos isótopos son estables, mientras que otros son versiones inestables y radiactivas. En la naturaleza hallamos tres formas de carbono:

  • El carbono-14: inestable y radiactivo, es infrecuente, pero muy útil para los arqueólogos a la hora de usar la datación por radiocarbono).
  • El carbono-12: es la mayor parte del carbono del mundo, tiene seis neutrones y seis protones en el núcleo).
  • El carbono-13: es una versión más pesada pero también estable que tiene un neutrón extra).

Cuando las plantas realizan la fotosíntesis, emplean la energía del sol para producir una reacción que captura el dióxido de carbono de la atmósfera y termina transformando ese carbono de la atmósfera en moléculas de azúcar nuevas. La cuestión es que hay varios tipos diferentes de fotosíntesis, en función de la rutas químicas empleadas en el proceso.

Los árboles y los matorrales usan un tipo de fotosíntesis que incluye la formación de una molécula con tres átomos de carbono como primer paso: los botánicos las llaman C3.

Hay plantas como algunas hierbas y juncos que hacen la fotosíntesis creando una molécula con cuatro átomos de carbono, las llamadas C4. Este tipo de plantas son más eficaces en su uso de moléculas de agua (así que prosperan en entornos más áridos) y también obtiene una cantidad mayor de isótopo estable un poco más pesado, el carbono-13.

Es decir, que si un animal come muchas plantas C4, hasta sus huesos acaban enriquecidos con carbono-13. Esta información es muy importante a nivel arqueológico, tal y como explica Alice Roberts en su libro Domesticados:

Las dietas de los chimpancés, por ejemplo, están dominadas por las frondosas plantas C3; sus huesos no terminan enriquecidos con carbono-13. Nuestros primeros antepasados hominidos, hace unos cuatro millones y medio de años, parecían seguir una dieta similar a base de plantas C3. Hace entre cuatro millones y un millón de años, el clima estaba fluctuando, pero los paisajes donde vivían nuestros antepasados se estaban volviendo (en general) más secos y poblados de hierba.

Cerebro más grande

Sabemos, gracias a sus huesos enriquecidos con carbono-13, que entonces empezaron a ingerir más plantas C4 de resultas de este cambio en el hábitat. Básicamente más raíces y tubérculos ricos en almidón. Ingerir esos alimentos escondidos pero más ubicuos quizá ayudara a las poblaciones de la Antigüedad a expandirse y a prosperar en hábitats nuevos, incluso en entornos variables e impredecibles.

Pero hay algo más importante: más almidón en la dieta quizá también influyó para bien en el tamaño de nuestro cerebro. Si bien el tamaño aumentó con la llegada de la ingesta regular de carne (sobre todo cuando empezamos a cocinarla, es decir, pre-digerirla para extraer más calorías al ingerirla), no debemos pasar por alto la ingesta de nuevos vegetales.

Dos cambios cruciales (uno cultural y uno genético= habrían contribuido enormemente a liberar la energía encerrada en el almidón. El cambio cultural fue la cocina; el cambio genético fue la multiplicación de un gen que produce una enzima en la saliva que degrada el almidón (...) La amilasa salival funciona mucho mejor sobre el almidón cocinado que sobre el crudo, así que es posible que el aumento de copias de este gen llegara pisando los talones a la adopción de la cocina.

-
La noticia Cómo pasar de comer plantas c3 a c4 nos permitió expandirnos y prosperar como especie (y tener un cerebro mayor) fue publicada originalmente en Xataka Ciencia por Sergio Parra .



Vía Xataka Ciencia

Científicos españoles imprimen pantallas de protección individual para el personal sanitario

Investigadores de distintos centros del CSIC están empleando la técnica de impresión 3D o fabricación aditiva para producir elementos de protección para los hospitales de Madrid. Ya se tiene listo un envío de 50 pantallas.



Fuente: Noticias

Modelos en 3D de lagos de montaña con un sonar portátil y láser aéreo

La información del territorio que facilita la tecnología láser desde un avión se puede combinar con datos recogidos en lagunas de montaña con una barca hinchable y una pequeña ecosonda para obtener mapas tridimensionales. El sistema lo han probado con éxito dos geólogos en el lago glaciar de Truchillas, en León.



Fuente: Noticias

domingo, 29 de marzo de 2020

Dos nuevos ensayos sobre COVID-19 en España: terapia precoz en combinación y plasma de pacientes recuperados

Dos estudios en pacientes hospitalizados buscan frenar el desarrollo de la fase inmunológica, responsable de que sea necesario utilizar soporte ventilatorio avanzado e ingreso en UCI. 



Fuente: Noticias

Dragones en miniatura: así son los cráneos de algunas ranas

Todas las ranas parecen iguales con su piel resbaladiza y lisa, pero debajo pueden esconder muchos secretos esqueléticos. Espinas, púas venenosas, colmillos falsos, crestas y otras formas anatómicas similares a las de criaturas fantásticas forman los cráneos “blindados” de algunas especies de ranas, protagonistas del #Cienciaalobestia .



Fuente: Noticias

sábado, 28 de marzo de 2020

Esta es la migración de un ave más larga jamás registrada

Esta es la migración de un ave más larga jamás registrada

El charrán ártico disfruta de un verano eterno gracias a sus migraciones entre el Ártico y la Antártida. Sin embargo, hasta hace muy pocos años se ignoraba el detalle de esta migración.

Gracias a un estudio del año 2011, ahora sabemos que su viaje es el más espectacular jamás registrado.

90.000 km

Tras el estudio citado se constató que estas aves habían pasado de media 273 días lejos de sus colonias en los Países Bajos y habían recorrido 90.000 kilómetros de distancia, es decir, la migración de un ave más larga jamás registrada, superando las estimaciones previas para la misma especie en unos 20.000 kilómetros.

a

Para conocer este dato, un grupo de científicos holandeses capturaron siete charranes árticos y les colocaron en las patas unos geolocalizadores de apenas 1,5 gramos de masa. Tal y como lo explica David Barrie en su libro Los viajes más increíbles:

Estos dispositivos registraban cada día el momento de salida y la puesta del Sol, una información que permitía a los investigadores reconstruir los viajes que habían realizado las aves una vez consiguieron recapturar a cinco de ellas un año más tarde.

Los charranes árticos habían alcanzado la punta meridional de África y luego habían volado por el océano Austral antes de dirigirse hacia el sur hasta la Antártida, para luego volver a su hogar por el Atlántico, un circuito mucho más largo.

Nadie sabe todavía con certeza cómo navega el charrán ártico por las vastas extensiones del mar abierto, ni cómo consigue localizar sus colonias de nidificación.

Los charranes árticos son aves de tamaño mediano. Miden 33-39 centímetros de largo y tienen una envergadura de 76-85 cm. Son aves de gran longevidad y muchos llegan a los veinte años de edad. Se alimentan principalmente de peces y pequeños invertebrados marinos. Los charranes árticos son monógamos (se emparejan con la misma pareja toda la vida).

El charrán ártico ha aparecido en sellos de varios países y dependencias. Son ejemplos de dependencias las islas Åland, Alderney y las islas Feroe. Entre los países, hay sellos propios de Canadá, Finlandia, Islandia y Cuba.

Faroe Stamp 215 Arctic Tern

-
La noticia Esta es la migración de un ave más larga jamás registrada fue publicada originalmente en Xataka Ciencia por Sergio Parra .



Vía Xataka Ciencia

viernes, 27 de marzo de 2020

Respiradores y pantallas protectoras hechas en la universidad

Estas semanas estamos conociendo nuevos proyectos de instituciones, empresas y  ciudadanos con ideas y desarrollos frente a la COVID-19. Ahora, dos universidades madrileñas han presentado un nuevo ventilador open source  y un conjunto de viseras y pantallas impresas en 3D para ayudar en la crisis sanitaria.



Fuente: Noticias

Investigadores suizos han encontrado una manera de procesar la celulosa mediante la impresión 3D

Investigadores suizos han encontrado una manera de procesar la celulosa mediante la impresión 3D

Los árboles y otras plantas producen celulosa ellos mismos y la usan para construir estructuras complejas con extraordinarias propiedades mecánicas.

A fin de crear objetos de complejidad casi ilimitada que contengan altos niveles de partículas de celulosa, un grupo de investigadores de ETH Zurich ha hallado una forma de procesar la celulosa mediante la impresión 3D.

Celulosa

No es la primera vez que se consigue algo así, pero los enfoques anteriores no habían podido producir objetos sólidos con un contenido y complejidad de celulosa tan altos.

Para lograr este hito, cuya investigación ha sido publicada en la revista Advanced Functional Materials, los investigadores combinaron la impresión mediante el método de escritura directa de tinta (DIW) con un proceso de densificación posterior para aumentar el contenido de celulosa del objeto impreso a una fracción de volumen del 27 %.

La composición de la tinta de impresión se compone solo de agua en la que se han dispersado partículas de celulosa y fibras que miden unos cientos de nanómetros. El contenido de celulosa está entre seis y 14 % del volumen de tinta.

Con este método, los investigadores pudieron fabricar varios objetos compuestos, incluidos algunos de naturaleza delicada, como un tipo de escultura de horno de solo 1 milímetro de espesor.

Además, dependiendo del tipo de precursor plástico utilizado, los investigadores pueden ajustar las propiedades mecánicas de los objetos impresos, como su elasticidad o resistencia.

Si bien las piezas obtenidas son pequeñas, existen muchas aplicaciones potenciales, desde empaques personalizados hasta implantes de reemplazo de cartílago para oídos.

-
La noticia Investigadores suizos han encontrado una manera de procesar la celulosa mediante la impresión 3D fue publicada originalmente en Xataka Ciencia por Sergio Parra .



Vía Xataka Ciencia

Madrid estudia usar plasma sanguíneo de pacientes curados de la COVID-19 para tratar casos graves

La Comunidad de Madrid está explorando la posibilidad de utilizar plasma sanguíneo de sangre de personas que se hayan recuperado del coronavirus para obtener plasma hiperinmune que permita tratar a los pacientes en estado crítico. Si la idea se consolida, se sumaría a la estrategia de EE UU, que ha aprobado el uso de este método centenario utilizado en epidemias antes de que existieran las vacunas. 



Fuente: Noticias

Una estrella binaria en la ‘pupila’ de Sauron

Con la ayuda del telescopio espacial TESS, un equipo científico liderado desde el Centro de Astrobiología ha observado el núcleo de ocho nebulosas planetarias. En siete de ellas, incluida la famosa nebulosa de la Hélice, han detectado signos claros de variabilidad en la curva de luz de su estrella central, lo que sugiere que la acompaña otra estrella compañera.



Fuente: Noticias