viernes, 12 de abril de 2013

Dos ancianos hambrientos se comen a un tercero “porque el autobús tardaba mucho”

canibalesEladio B. y Ginés M., vecinos de Alcantarilla de 64 años de edad, han subido esta mañana a un autobús de línea regular con el rostro ensangrentado y acarreando los restos de un amigo suyo, Fermín Madriga, a quien aseguran que se han tenido que comer “no totalmente, pero sí la mayor parte, para no morir de hambre mientras esperábamos que llegara el autobús”.



Antes llamaron a los bomberos pidiendo un taxi



El visionado reciente de la película “Viven”, basada en la historia de los supervivientes de un accidente aéreo en Los Andes que comieron carne humana para no morir, “sumado al hecho de que eran las tres de la tarde pasadas”, según datos de la Guardia Civil, llevó a los dos ancianos a alimentarse de su compañero, “que se había quedado traspuesto y apenas se enteró de nada porque tenía las piernas entumecidas por problemas de circulación”, según explica Ginés M.


El suceso ha conmocionado la localidad murciana, llevando a la gente a protestar en el ayuntamiento “por lo mucho que tarda el autobús”.


La familia del fallecido espera que la tragedia ayude a mejorar la red de transportes “porque son muchas las comidas y las cenas que se enfrían en la mesa mientras nuestros maridos o abuelos intentan llegar a casa aguantando esperas de más de media hora”, dice uno de los familiares de Fermín Madriga.


Al parecer, Eladio y Ginés decidieron que era Fermín quien tenía que sacrificarse por los demás al ser el mayor de los tres. “Y también porque se había dormido y no votó”, apunta Eladio.


Los ancianos insisten en que el canibalismo fue el último recurso desesperado. “Preguntamos primero al conductor de otro autobús que no era el nuestro y nos dijo que no sabía cuánto iba a tardar el otro. Luego, cuando ya nos moríamos literalmente de hambre, llamamos a los bomberos desde una cabina para pedir un taxi urgente, que se negaron a enviar”, se queja Ginés.


Cientos de vecinos han acudido hoy a la parada de autobús en la que ocurrió la desgracia para dejar flores en memoria del fallecido, cuyas últimas palabras fueron “Pues sí que tarda el jodido”.






Vía El Mundo Today

¿Por qué crean adicción las patatas fritas?

Algo tienen las patatas fritas para provocar que cuando se abre una bolsa no podamos parar de comer hasta acabarla. Científicos alemanes han estudiado el patrón de actividad que desencadena este producto en el cerebro y han determinado que la razón de que sean irresistibles no reside solamente en su alto contenido en grasa y carbohidratos, como se creía hasta ahora. Debe haber algo más que las hace adictivas.









Vía Muy Interesante

Los deportistas mantienen mejor la atención


La famosa sentencia romana “Mens sana in corpore sano” tiene cada vez más argumentos científicos a su favor. En un artículo publicado en la revista PLOS One, investigadores de la Universidad de Granada revelan que las personas que practican deporte habitualmente presentan un mayor rendimiento cognitivo que las que llevan una vida predominantemente sedentaria. Concretamente, los datos de esta investigación indican que los deportistas muestran una mejor atención sostenida, y por lo tanto reaccionan más rápidamente ante un estímulo externo presentado de forma impredecible durante la ejecución de una tarea monótona.












Vía Muy Interesante

Una fascinante escena de la Luna en Los Ángeles (Time-lapse)

¿A quién no le gustan los videos time-lapse? En el blog hemos visto varios muy bonitos. El siguiente no es la excepción y presenta un hermoso cuadro de la ciudad de Los Ángeles con una bonita luna llena. El fotógrafo Dan Marker-Moore captó hace poco el ascenso de la luna sobre el skyline de Los [...]



Vía Curiosidades

La máquina del tiempo, ¿una realidad?

La maquina del tiempo… suena más a ficción que a la realidad. Y es difícil no pensar en la película Volver al Futuro (Back to the Future), y todas aquellas películas que traten sobre viajar a través del tiempo. El tema sale debido a que The Telegraph publicó una noticia bastante curiosa sobre un científico [...]



Vía Curiosidades

¿Qué opináis sobre la creación de cyborgs?: La pregunta de la semana

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Como cada Jueves en Xataka Ciencia, os traemos la sección más participativa y divertida, la pregunta de la semana.


En esta ocasión tratamos un tema de actualidad, los cyborgs. Os estaréis preguntando: ¿y esto es nuevo? ¿qué tiene de nuevo? Pues de nuevo tiene que un multimillonario ruso se ha interesado en ellos y hacer realidad uno de los engendros más espectaculares de la ciencia ficción.


La iniciativa se llama “Avatar Project” y consiste en transferir la mente humana a una máquina con el fin que ésta mantenga la personalidad y los recuerdos intactos. ¿Qué os parece?


¿Qué opináis sobre la creación de cyborgs?

Recordad que todos vuestros comentarios deben ir a su correspondiente pregunta de la sección respuestas. La próxima semana publicaremos la mejor de todas las respuestas.



La pregunta de la semana pasada


La semana pasada os preguntábamos: ¿Os rebajaríais un porcentaje de vuestro sueldo en pro de la Ciencia?. La respuesta más votada por vosotros fue la de Aylos, que respondió:


Depende del porcentaje; no es lo mismo un 2% que un 20%. También depende de las garantías y el uso que le darían al dinero. Es decir, no es lo mismo tener la certeza de que lo invertirán de un modo razonable y útil que ignorar a dónde va a parar y para qué usan el dinero

En Xataka Ciencia | Todas La pregunta de la semana












Vía Xatakaciencia

[Vídeo] La NASA presenta al "caza-asteroides"

caza asteroides


La NASA ha hecho públicos los detalles de su nuevo y ambicioso plan, atrapar un asteroide en el espacio. En esta ocasión, la idea consiste en capturarlo robóticamente y arrastrarlo hasta la órbita de la Luna, donde se quedará estacionario. En ese instante permanecerá al alcance de los astronautas, que irán a visitarlo y estudiarlo.



El proyecto acaba de ser confirmado por la agencia espacial y forma parte de sus presupuestos para 2014. La construcción del robot caza-asteroides tendrá unos costes de 78 millones de dólares y será lanzado en 2017.



Vía | NASA












Vía Xatakaciencia

jueves, 11 de abril de 2013

La Universidad Invisible, la libre circulación de conocimiento y el no me creo lo que dices hasta que lo demuestres

Universidad invisibleQuienes sois aficionados a la saga Mundodisco, de Terry Pratchett, seguramente conoceréis la Universidad Invisible, una institución de hechiceros viejos, tradicionalistas, refractarios a los avances del mundo y, sobre todo, celosos de sus conocimientos. El acceso a su biblioteca está restringido, la naturaleza de las charlas entre magos es ignorada por el conjunto de los habitantes de Ank-Morpork.


En definitiva, la Universidad Invisible no deja de ser una sátira de la mayor parte de instituciones que, a lo largo de la historia, han acabalado conocimiento. Algo que, habida cuenta de cómo imparten clase determinados catedráticos de Historia del Derecho en la Universidad de Barcelona, parece que no ha evolucionado demasiado (dispensad, necesitaba quitarme la espina).


Sin embargo, los muros que contienen el conocimiento se han ido rebajando, desde el desarrollo de la imprenta hasta el advenimiento de Internet. Y también se está instaurando al fin la idea de que los progresos en dicho conocimiento no se obtienen aislando a los genios en despachos o laboratorios, sino permitiendo que interactúen con otras personas, y que los resultados se presenten a ojos de todos.


Wikipedia es un ejemplo popular de esta tendencia; Cochrane Collaboration es otra más profesional.


Con todo, la primera vez que se persiguió esta forma de almacenar, combinar y distribuir conocimiento probablemente fue en 1645, gracias a la creación de una Universidad Invisible de verdad que representaba los valores justamente contrarios a la Universidad Invisible de Pratchett.



La Universidad Invisible


HookeUn grupo de personas que vivía en Londres decidió que, si aspiraban a aprender mejor cómo funcionaba el mundo, debían plegarse a una máxima elemental: no hay que creerse lo que no puede demostrarse que es cierto, y por qué es cierto. Este grupo de personas estaba compuesto por algunos nombres que han pasado a la historia de la ciencia: los filósofos naturales (científicos) Robert Boyle y Robert Hooke y el arquitecto Christopher Wren.


Dichos personajes sabían que el ser humano, sin embargo, tenía una patológica tendencia a ser acrítico con sus creencias. Si alguien creía que algo era cierto, resultaba muy difícil que se autoexaminara, evaluara las evidencias y finalmente empleara la razón para averiguar si dicha creencia se sostenía o no. Así pues, inventaron una forma revolucionaria para someter las creencias: no someter las propias, sino las ajenas. Ya se sabe que, si bien de autocrítica andamos cortos, criticar a los demás nos encanta.


Así pues, Hooke, Boyle y Wren se comprometieron a adquirir conocimientos nuevos a través de medios experimentales y a exponer los descubrimientos de unos y otros para que el ojo ajeno descubriera errores o inconsistencias.


Los tres decidieron fundar, entonces, una institución abierta, descubierta y a merced de la crítica, algo bastante pionero para la época. Llamaron a esta institución Universidad Invisible porque, a diferencia de lugares como Oxford o Cambridge, no tenía una ubicación física. Era una suerte de Internet. La Universidad existía sólo en la mente de los científicos y se plasmaba en la naturaleza de sus colaboraciones y críticas mutuas.


Tal y como explica Clay Shirky en Excedente cognitivo:


Era una universidad porque sus relaciones eran universitarias: operaban por medio de un sentido de interés mutuo en el trabajo de los demás y de respeto por el mismo. En sus conversaciones, solían describir su investigación con claridad y transparencia. Robert Boyle, miembro del colectivo, y algunas veces llamado el padre de la química moderna, ayudó a establecer muchas de las normas sobre las que se apuntalaba el método científico, especialmente cómo debían llevarse a cabo los experimentos (el lema del grupo era Nullis in Verba, es decir “En palabras de nadie”). Cuando alguno de sus componentes anunciaba el resultado de un experimento, los otros no sólo querían saber cuál había sido el resultado, sino cómo se había efectuado el experimento, de modo que sus afirmaciones pudieran ser puestas a prueba en otra parte. Los filósofos de la ciencia llama a esta condición “falsabilidad”. Las afirmaciones que carecían de falsabilidad eran vistas con gran escepticismo.

Esta mezcla de trabajo colaborativo y competitivo, de claridad expositiva, de crítica que funcionaba como autocrítica, fue la responsable de que, en pocos años, se llevaran a cabo asombrosos progresos en química, biología, astronomía y óptica.


Colaboración


La razón de que este progreso tan asombroso, que hoy en día aún continúa, no sólo se basa en la rigurosidad del método científico o la máxima objetividad (presentar descubrimientos con lenguaje críptico u oscuro era un defecto, y no una virtud intelectual, a diferencia a lo que ocurre con las disciplinas humanísticas como la filosofía o la literatura. Podéis leer más sobre ello en Esto lo entiende hasta un niño de 5 años). A este avance espectacular en el conocimiento también contribuyó a que el objeto de investigación era más sencillo y exento de tantas variables como lo es, por ejemplo, la antropología o la psicología.


Pero broche final que impulsaba con ahínco este desarrollo intelectual sin precedentes se lo debemos a que las paredes de la Universidad Invisible eran, en efecto, invisibles, tal y como señala Shirky:


¿Qué tenía la Universidad Invisible que faltara a los alquimistas? No eran sus herramientas, pues tanto los químicos como los alquimistas empezaron con viales, braseros y balanzas. Tampoco era su perspectiva, puesto que ni una sola figura hizo un repentino avance en química, como ocurrió con Newton y la física. La Universidad Invisible tenía una gran ventaja con respecto a los alquimistas: se tenían los unos a los otros.

La Universidad Invisible acabó siendo tan importante para el desarrollo de la ciencia británica que sus componentes formaron el núcleo de la Royal Society, una organización mucho menos invisible constituida en 1662 y que todavía sigue en activo hoy en día.


Podéis leer más sobre este tema en Esto lo entiende hasta un niño de 5 años o ¿Eureka? No existe ‘el inventor’ sino los inventores.












Vía Xatakaciencia

Conoce la máquina para escribir partituras!

Personalmente no sabía siquiera de la existencia de dicha máquina de escribir partituras… y es que para lograr dicha máquina se ve que tuvieron que pensar un buen rato para lograr el cometido. Al final el teclado quedó en forma de círculo por la que se pasaba el papel por debajo sujeto a una tabla. [...]



Vía Curiosidades

Escuchar música nueva ‘recompensa’ al cerebro

Salvo casos aislados, todo el mundo disfruta al oír música. Ahora, un grupo internacional de investigadores ha dado un paso más allá y ha descubierto que una parte del cerebro, el núcleo accumbens, podría ser la responsable de la sensación de placer que los humanos experimentan cuando escuchan alguna melodía por primera vez.



Fuente: Noticias