Nacer con pelo rubio natural forma parte de un cambio genético muy leve, según acaba de descubrir un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford en California (EEUU).
Vía Muy Interesante
Nacer con pelo rubio natural forma parte de un cambio genético muy leve, según acaba de descubrir un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford en California (EEUU).
El amor está en el aire. Nunca sabes cuando Cupido te clavará su flecha. En ocasiones, te acabas enamorado de la persona de la que menos esperabas hacerlo. Éstas y otras ideas adjudican al enamoramiento cierto aire de azar, una extraña alquimia en la que apenas tenemos participación consciente.
Y es cierto, en parte. La parte que es cierta es que apenas participa nuestra consciencia, por eso se nos da tan mal evaluar los motivos que nos han conducido a enamorarnos de una persona. Siempre habrá excepciones, naturalmente, pero por norma las personas acaban enamorándose de… ellos mismos.
Cuando decimos "ellos mismos" no estamos sugiriendo que todos somos unos narcisistas o que si vemos nuestro reflejo especular en el espejo enseguida preguntaremos aquello que preguntaba la bruja mala de Blancanieves. Lo que ocurre es que nos enamoramos de nuestros clones, o al menos de personas que se parecen a nosotros tanto física como culturalmente.
Tal y como sugiere un estudio realizado por Helen Fischer que fue publicado en The New Psychology of Love, “The Drive to Love: The Neural Mechanism for Mate Selection”:
la mayoría de los hombres y mujeres se enamoran de individuos con los mismos antecedentes étnicos, sociales, religiosos, educativos y económicos, de quienes tienen un atractivo físico similar, una inteligencia equiparable, actitudes, expectativas, valores e intereses semejantes, y destrezas sociales y de comunicación análogas.
O como ha señalado David Brooks en su libro El animal social:
Se da incluso el caso de personas que eligen parejas con una nariz de anchura parecida a la suya y más o menos la misma distancia entre los ojos. Un subproducto de este patrón es que los individuos tienden, sin darse cuenta, a escoger compañeros que han vivido cerca de ellos durante al menos parte de su vida.
En otras palabras, la familiaridad genera confianza, lo cual favorece también el enamoramiento. De hecho, muchas parejas que encajan empiezan a descubrir que tienen muchas cosas en común, lo cual refuerza de nuevo el enamoramiento (cuando lógicamente habrían de existir esas cosas en común si nos fijamos más en personas cercanas que comparten nuestro ámbito cultural). Geoffrey Miller, en su libro The Mating Mind, también señala que los individuos tienden a escoger cónyuges de inteligencia similar.
En estos casos hablamos de enamoramiento. Pero hay que advertir que una cosa es enamorarse y otra estar con alguien por mil motivos diferentes. En muchas ocasiones el pegamento de muchas parejas no es el amor, sino una constelación de micromotivos que creo que describe de forma magistral Alain de Botton en Del amor, o el escritor de ciencia ficción Greg Egan en su antología de cuentos Axiomático:
A Angela no le importaba la tartamudez, o cualquiera de sus otros problemas. Vale, era un tullido emocional, pero era pasablemente guapo, superficialmente amable, y demasiado introvertido para ser violento o exigente. Pronto se veían regularmente, para entregarse a actos desordenados pero ligeramente agradables, diseñados para que fuese improbable que entre ellos se transmitiese material genético humano o vírico. Sin embargo, el látex no pudo evitar que su intimidad sexual plantase sus garras en otras partes de sus cerebros. Ninguno de los dos había iniciado la relación con la esperanza de que durase, pero al pasar los meses y al ver que nada los apartaba, no sólo no se redujo el deseo que sentía uno por el otro, sino que se acostumbraron (incluso se encariñaron) de aspectos más amplios de la apariencia y el comportamiento del otro.
Foto | 日:Muramasa (CC)
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La noticia Estoy enamorado de mí mismo fue publicada originalmente en Xatakaciencia por Sergio Parra.
Los cambios del frío, cremosidad o textura que sentimos en la boca mientras comemos un helado se pueden visualizar mediante curvas de colores en una pantalla. Las gráficas ayudan a los fabricantes a mejorar la calidad del producto, según han comprobado investigadores del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos en Valencia.
Agua de mar que convierte desiertos en vergeles, cura desde una cirrosis a una rinitis, mejora la calidad de tu nutrición, fortalece las dietas infantiles y es avalada por investigaciones e informes médicos a lo largo de décadas. Ya. Ya sé que crees que quien la bebe muere rápido o se vuelve loco. Hay muchas historias de náufragos y varias películas que se te vienen a la cabeza. Pero ten en cuenta una cosa: nada (o poco) es como te contaron.
En política no se habla de otra cosa. La formación Podemos, cuya cabeza más visible es Pablo Iglesias, uno de los políticos más mediáticos que ha dado España, ha escalado en cuatro meses lo que muchos no han conseguido en años. Para algunos, Podemos representa la opinión del pueblo descontento. Para otros, simple y llanamente representa a gente ignorante o friqui (literal). A pesar de la demagogia, otros tantos consideran que, tal y como está el panorama, tal vez Podemos encarrile un poco el asunto.
Sea como fuere, este es un blog de ciencia, así que vamos a fijar el tiro en lo que nos interesa. Podemos es, como la mayoría de partidos políticos (sobre todo de izquierdas), una formación que tiende a la pseudociencia, la magufería y la falacia de lo que natural es siempre mejor que lo artificial. Con todo, muchos de nosotros confiábamos en eso sería diferente, porque entre los chicos de Podemos está un brillante científico del CSIC, Pablo Echenique-Robba.
Sin embargo, Podemos ha expresado explícitamente que quiere prohibir los transgénicos en la UE (y Pablo Echenique ha señalado que aunque científicamente no hay motivo para tal prohibición, sí que considera que las prácticas monopolísticas relativas a los transgénicos sí son peligrosas; lo cual es bastante cuestionable, pues la telefonía también lo es y no por ello debemos prohibirla. ¿Qué tal regular mejor las leyes que combaten los monopolios?).
Echenique nació en Rosario, Argentina, pero desde hace 20 años vive en Zaragoza, España, donde obtuvo el título de licenciado en Física (2002), de doctor en Física (2006) y ostenta una plaza de científico titular en el Instituto de Química Física Rocasolano del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Según el ISI Web of Science de Thomson Reuters tiene 29 artículos en revistas impactadas.
Pablo Echenique, probablemente, se encuentra en una situación complicada: sabe que muchos son los magufos que votan a Podemos, y debe conciliar el hecho de ser científico con el de necesitar esos votos. Es algo que, repetimos, ocurre en todas las demás formaciones, sobre todo de izquierdas. Pero Echenique se ha prestado a debatir con los críticos a su postura, y parece abierto, en cierto modo, a aceptar algunas de las críticas, tal y como ha demostrado en Naukas (no os perdáis el intenso debate en los comentarios).
Y Podemos ha creado un foro abierto sobre tales opiniones y consejos en lo que se ha venido a llamar Podemos ciencia. Con todo, en Materia se ha despachado a gusto desviando un poco la atención, lo cual ha resultado un poco deshonesto por su parte.
A continuación algunos de los tuits más desafortunados de Echenique (aunque por el primero, el de la homeopatía, ya ha pedido disculpas y ha matizado sus palabras):
Como se ha dicho por activa, por pasiva y por perifrástica, los hechos científicos no dependen de la democracia. La Tierra no será plana si un día, a través del voto, la suficiente masa crítica de personas sustenta tal cosa. Del mismo modo, la democracia debe basarse en la representatividad: la ciudadanía asume que no conoce todos los entresijos de los transgénicos, y permite a sus administradores que consulten con los científicos si los transgénicos son aceptables o no. El siguiente vídeo lo ejemplifica con un poco de ironía, subtitulado por Nahum M. Chazarra.
Todo esto, insistimos, no quiere decir que Pablo Echenique sea un mal científico, sino que debe aportar el grado suficiente de populismo para obtener votos. Con todo, no se ha quedado corto en afirmar cosas como que “En la izquierda a veces la gente se vuelve anticientífica”, como manifestó en la siguiente entrevista. O: "Estoy seguro de que habrá gente desinformada que piense que los transgénicos son malos per se. Ya me encargaré yo de convencerles de que no". Es sensible a las críticas, trata de conciliar posturas, y, quién sabe, quizá sepa transmtir que realmente la ciencia no es el coco a sus votantes más desinformados (capacidades para la comunicación no le faltan).
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La noticia El patinazo científico de Podemos, la formación política liderada por Pablo Iglesias fue publicada originalmente en Xatakaciencia por Sergio Parra.
La madre de todas las enciclopedias en internet, la Wikipedia, podría contener errores en nueve de cada diez entradas sobre salud. En un estudio realizado en Estados Unidos se revisaron una serie de entradas relacionadas con enfermedades cardiovasculares, cáncer de pulmón, depresión y diabetes. El resultado fue que la mayoría contienen errores.
Wikipedia es una fundación libre sin ánimo de lucro con más de 37 millones de artículos en 284 idiomas, redactados por personas de todo el mundo y prácticamente cualquiera puede editarlos. Muchos profesionales del ámbito de la salud revisan éstos artículos para corregir inexactitudes.
Wikipedia es una herramienta interesante para que los pacientes puedan investigar desde el punto de vista de salud pública, pero nunca hay que utilizarla como un recurso básico ya que sus artículos no pasan por el mismo proceso de revisión que los publicados en las revistas médicas especializadas.
En todo momento el mejor recurso de búsqueda de un diagnóstico es hablar con nuestro médico, que es el conocedor del historial clínico del paciente y de otros factores que pueden determinar el mejor tratamiento.
Vía | American Osteopathic Association
Foto | Wikimedia Commons autor Dachris
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La noticia Wikipedia contiene errores en nueve de cada diez entradas sobre salud fue publicada originalmente en Xatakaciencia por Carlos Alcayde.
No es una novedad que se aproveche el excremento de la vaca con la obtención de algún producto desde él, el proceso más conocido es el que se centra en la obtención de bio-gas. Pero ahora científicos pretenden que sea agua el próximo producto a obtenerse.
Científicos de la Michigan State University, han desarrollado un nuevo proceso por el que, desde el excremento de vaca, podría obtenerse agua limpia. Claro que ésta, aunque no puede ser para el consumo humano, se utilizaría para algún otro propósito por ser agua dulce.
En detalle se habla de la utilización de un proceso de digestión anaeróbica, sumado a una ultrafiltración y un sistema de ósmosis inversa (basado en la utilización de una membrana semipermeable que separará las moléculas de agua de otros componentes).
Por ahora el sistema promete obtener de unos 50 galones de agua limpia de unos 100 galones de excremento de vaca, aunque se prevé que con algunas mejoras al proceso se podrían llegar a obtener hasta 65 galones de agua. El proyecto lleva cocinándose unos 10 años, pero se espera que a finales de este año el sistema pueda afinarse por completo para iniciar con su comercialización.
Imagen | Karen Bryan (Flickr)
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La noticia Científicos quieren sacarle provecho al excremento de las vacas obteniendo agua limpia de él fue publicada originalmente en Xatakaciencia por Rodrigo Garrido.