Un Proyecto de Ley de California pretendía poner en todas las bebidas azucaradas una advertencia similar a la que tienen el alcohol y los cigarros sobre sus efectos para la salud.
Vía Muy Interesante
Un Proyecto de Ley de California pretendía poner en todas las bebidas azucaradas una advertencia similar a la que tienen el alcohol y los cigarros sobre sus efectos para la salud.
Es lo que detectó un relevamiento satelital realizado por la ONG Guyra. En la Provincia dicen que este monitoreo no es preciso. mayo, la provincia de Córdoba perdió 125 hectáreas de bosque nativo, según un relevamiento satelital que realiza la ONG Guyra. Se trata del único monitoreo sistemático que se realiza sobre el monte cordobés, más allá de los controles que debería realizar el Ministerio de Agua, Ambiente y Servicios Públicos.
Europa podría ahorrarse 31.000 millones de euros al año reduciendo la exposición a las sustancias químicas que alteran el equilibrio hormonal humano. Muchas veces se alega que el que haya gente que enferme o muera por la creciente contaminación química de nuestro entorno es un precio "aceptable" que pagar en aras del "progreso". Y quienes anteponen el dinero a la salud parecieran justificarse así. Sin embargo, lo que puede estar pasando, más bien, es que no se han hecho bien las cuentas. Porque cuando las cuentas se hacen la realidad que los números nos muestran no es tan halagüeña.
El trabajo infantil es una realidad para 168 millones de niños. Pequeños que “trabajan hasta el cansancio en fábricas clandestinas, minas, en el sector de la construcción y en la agricultura”, denuncian desde la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Se trata de niños “que no han alcanzado la edad mínima legal de admisión al empleo” y trabajan para ayudar a satisfacer sus necesidades más básicas y las de sus familias. Ochenta y cinco millones de ellos realizan trabajos peligrosos.
Lo que parece ser la principal amenaza para nuestra salud también es, por supuesto, lo que más se mantiene oculto a los medios de comunicación. Un tour que más multimillonario económica, vinculada a los sectores de crecimiento en telefonía completa y la tecnología inalámbrica, en general, que monopoliza la información, evitando que se conoce a las masas una verdad inquietante: la exposición a la radiación de microondas a baja nivel (Wi-Fi) se sopla debido al daño irreversible del cerebro, cáncer, defectos de nacimiento, abortos involuntarios, el crecimiento anormal de los huesos. Y el segmento de la población de mayor riesgo es siempre de los niños y las mujeres.
Un equipo de astrónomos ha detectado la enana blanca más tenue conocida, un antiquísimo remanente estelar tan frío que el carbono que contiene ha cristalizado y dado origen a una especie de inmenso diamante.
Hace 3.500 millones de años el cráter marciano, por donde ahora se mueve el rover Curiosity de la NASA, estuvo cubierto de glaciares, sobre todo en su montaña central. También discurría agua líquida muy fría por los ríos y lagos de las zonas más bajas, en paisajes parecidos a los que hoy se pueden encontrar en Islandia o Alaska. Así lo refleja un análisis de las imágenes tomadas por las naves que orbitan el planeta rojo.
En apenas 16 años, la población del animal con el cuello más largo de toda la fauna se ha reducido drásticamente de 140.000 a 80.000 ejemplares.
Que la información genética se traspasa de padres a hijos es un concepto que hoy día tenemos bastante asumido. Ahora bien, ¿tiene alguna importancia cómo hayan llevado la vida los padres antes de concebir los hijos? No hablamos de las influencias dentro del útero materno, sino que la información de la vida de los padres esté escrita en el ADN que se traspasa a los hijos antes de ser concebidos. Pensábamos que no había ninguna influencia hasta que apareció en el mapa un pequeño pueblo llamado Överkalix.
Överkalix es una aldea de agricultores cerca de la frontera de Suecia con Finlandia. Era un lugar duro para criarse en el siglo XIX: el 70% de las familias tenían cinco o más hijos, de los que un 25% tenían diez o más. Eran muchas bocas para alimentar dado el suelo pobre que tenían. La meteorología del lugar hacía que los cultivos se malograran más o menos cada cinco años. La historia nos la explica Sam Kean en su libro El pulgar del violinista.
Algunos periodos fueron absolutamente devastadores, como en 1830. ¿Cómo sabemos todo esto? Pues porque tenemos reflejados estos datos en los anales del pueblo gracias al sacerdote de la época, quien apuntó: "Nada excepcional que anotar, aunque por octavo año [consecutivo] los cultivos se han malogrado". No obstante no siempre las cosas iban mal, pues hubo épocas en que había gran abundancia de alimentos. Tantos, que incluso familias de quince miembros podían hartarse de comer. Durante las épocas de penuria, en los inviernos más duros, cuando no podía llegarse por los densos bosques, en el pueblo cortaban cuellos a cerdos y vacas para aguantar como podían. No es una historia muy diferente de otros pueblos aislados.
Aprovechando la información tan detallada que tenían, los científicos quisieron saber si la escasez de alimento de las madres embarazadas podría exponer a si hijo a problemas de salud a largo plazo. Los científicos tenían razones para creerlo, pues este mismo estudio se había hecho con unos 1.800 niños nacidos justo o después de una hambruna en Holanda debido a las ocupaciones nazis y al invierno de 1944-1945 en que los canales de aprovisionamiento se helaron y los barcos cargueros apenas podían llegar. Tras la liberación, la dieta pudo volver a ser normal.
Los científicos compararon las vidas de unos y otros y vieron que en los nacidos bajo las hambrunas había más casos de esquizofrenia, obesidad y diabetes. Era concebible que la hambruna hubiera alterado la química del útero que, a su vez, podría haber alterado la expresión de ciertos genes. Las víctimas de otras hambrunas modernas reflejaron resultados similares.
Pero Överkalix ofreció un nuevo punto de vista: se podía ver si esos efectos epigenéticos podían persistir generaciones, ya que tenían datos muy detallados de nacimientos junto a datos agrícolas. Tenía sentido pensar que había un vínculo entre la nutrición materna y la salud futura del hijo, pero una cosa que descubrieron y que a priori no tenía sentido es que había un vínculo entre la salud futura del hijo y la dieta del padre. Está claro que los padres no llevaban el futuro hijo dentro, así que ese vínculo tenía que viajar con el esperma. Y aún más extraño: la salud del niño mejoraba solamente si el padre había pasado hambre. Si habían comido en abundancia los hijos vivían menos años y sufrían más enfermedades.
La influencia resultó tan fuerte que los científicos también pudieron detectarla en el padre del padre, o sea, el abuelo. Como se afirma en el citado libro:
Los hombres que pasaron hambre acabaron casándose y reproduciéndose en distintos años, de manera que sus hijos y nietos crecieron en distinta décadas en Överkalix, unas buenas y otras malas; sin embargo, todos se beneficiaron siempre y cuando el padre o el abuelo hubieran sufrido penurias.
Queda claro que todavía nos queda mucho por descubrir.
Vía | Sam Kean, El pulgar del violinista.
Foto | Google Maps
-
La noticia Cuando los científicos llegaron a Överkalix fue publicada originalmente en Xatakaciencia por omalaled.